jueves, 26 de noviembre de 2015

lunes, 28 de septiembre de 2015

Tutorial Ratoncito

Buenos días! Este fin de semana nos ha visitado el ratoncito Perez! Asi que aquí os dejo un tutorial de este ratón, espero que os guste! Es un paso a paso muy sencillo que seguro que todos podréis seguir sin problemas.

Espero que os guste!!!

jueves, 30 de julio de 2015

Un dulce paseo por Nueva York

     Hoy tengo el placer de mostraros una colaboración muy especial. Es un paseo muy dulce por la ciudad que nunca duerme con un sinfín de lugares con mucho encanto. 

Aquí os lo dejo. Sacad la agenda y empezad a apuntar sitios! Espero que os guste, a mi me ha encantado. Si os fascina esta ciudad Nuevayork.com es una parada obligatoria! Disfrutad! 

Dulce, Dulce Nueva York
Que soy una golosa es un secreto a voces y si algo he aprendido durante todos mis años preparando repostería, es que los americanos son los reyes de los cupcakes. Hay algo único en estas pequeñas obras de arte comestible que vuelven locos a los neoyorquinos, y no es para menos. La oferta, variedad y calidad de los cupcakes en Nueva York es abrumadora, por lo que antes de viajar, hice los deberes. ¿ Sólo cupcakes? ¡Ni mucho menos! Hay pastelerías de cuento con tartas maravillosas, chocolates en todas las variedades posibles e infinidad de salones de té. Algunas de las creaciones de estos maestros pasteleros son tan bonitas que te dará lástima comértelas.


Recuerdo un episodio de la serie Sex and the City en el que Miranda y Carrie disfrutan de un cupcake mientras caminan por las calles de Manhattan. ¿Dónde los compraron? En la célebre Magnolia Bakery, siempre llena, siempre un acierto. Nada más entrar, me enamoró de la decoración en tonos pastel y sus vitrinas. Algunos van a Tiffany´s para maravillarse con sus diamantes. Yo me quedo con Magnolia y mi Red Velvet, que por 3.50$ no es forever, pero me hace igual de feliz.


¡Es la hora del té! Y en Nueva York hay muchos salones para disfrutar de un buen high tea. Aunque la hora del té procede de Gran Bretaña, en la ciudad de los rascacielos este ritual tiene muchos adeptos. Aunque en un principio la hora del té estuvo reservada a la alta sociedad británica, después de la Revolución Industrial fue adoptada también por la clase obrera. El high tea en Nueva York se sirve en locales muy dispares y habitualmente se paga una cantidad fija degustar una variedad de tés y una selección de deliciosas pastas, galletas y otras delicias dulces y saladas. El Russian Tea Room, por ejemplo, es un lugar muy singular fundado durante la Ley Seca con un ambiente que nos recuerda a la Rusia más opulenta. ¿Lo mejor? Su afternoon tea, ¿¡Cómo no!? La variedad de bocadillos, ensaladas, blinis, postres y tés es impresionante, y la atmósfera: inigualable. Es como si viajaras en el tiempo a los felices años 20. Un lugar emblemático para comer en Nueva York.


En cuanto a panaderías se refiere, Levain se lleva la palma. Es una cucada pero lo más bonito no es su interior, sino cómo se creó. Dos nadadoras (y amigas) acababan sus duros entrenamientos con un hambre feroz y ambas empezaron a preguntarse cómo sería crear la mejor cookie con chispas de chocolate del mundo. ¿Colorín colorado, este cuento se ha acabado? No, más bien así es cómo empezó Levain. En 1994 abrieron su primera panadería muy cerca del Museo de Historia Natural de Nueva York, y hoy  es todo un referente en el Upper West Side. Salí de la tienda con sus famosas galletas con pepitas de chocolate, una baguette con jamón y mantequilla para el almuerzo en Central Park y con unos deliciosos bollos de canela.


Nueva York será conocida como la ciudad que nunca duerme, pero yo me quedo con su lado más sweet. Un lugar imprescindible para todas las que amamos los dulces.


Espero que os haya gustado tanto como a mi!!!